Arte en Japón
La historia de la xilografía en Japón se remonta al siglo XI con la impresión de los primeros textos budistas, y fue durante el periodo Edo (1603-1867) cuando se alcanzaron los grandes logros que la consagraron como arte mundialmente apreciado.
La mejora de la educación en la paz contribuyó al incremento de lectores entre la población, y esto hizo que aumentaran las publicaciones de libros. Los editores, para mejorar la venta de sus productos, y siguiendo la tradición, contrataban a pintores para ilustrar las obras. En sus inicios las impresiones xilográficas fueron realizadas en blanco y negro, sumizuri, En ocasiones las ilustraciones eran coloreadas a mano en un rojo anaranjado (tan), y en verde (roku). A tales xilografías se las denominaba tan-e, y a los libros en los que se empleaba esta técnica tanrokubon (bon, libro).
La popularidad de libros de crónicas de viajes (meisho-ki), de etiqueta (griaimono) y particularmente del género denominado ukiyo zēsli, marcaron el rumbo de los temas a ilustrar. Las cortesanas, el espectáculo del kabuki, las luchas de sumo, los festivales, los fuegos artificiales, los juegos eróticos, y el paisaje, se convirtieron en los temas principales de los ilustradores. Y tales pinturas del mundo de la diversión se denominaron ukiyo-e
Con anterioridad a 1700, casi todas las xilografías se presentaban en libros ilustrados y álbumes.
Antes del último cuarto de siglo XVII, los diseñadores eran anónimos.
El arte Ukiyo-e, conocido como «pinturas del mundo flotante», tuvo una profunda Influencia en el arte occidental, especialmente en los movimientos impresionista y postimpresionista. Artistas como Monet, Degas y Van Gogh quedaron cautivados por la composición, el uso del color y la representación de escenas cotidianas en las estampas japonesas.
Las xilografías japonesas de los siglos XVIII y XIX influyeron en el modernismo europeo más que cualquier otra obra de arte asiática. El término «ukiyo-e» asociado a ellas designa «imágenes del mundo flotante», que se produjeron con maestría y en gran cantidad en Japón y posteriormente se extendieron a otras partes del mundo. Desde los impresionistas franceses hasta los miembros del grupo del Jinete Azul, los artistas occidentales encontraron una inspiración constante en las xilografías japonesas. Hasta el día de hoy, estas obras nos cautivan con su virtuosismo tonal, formal y técnico.
Duración:
Ciclo de 16 charlas virtuales.
Las charlas son ofrecidas en forma virtual en el canal privado de YouTube «Nosotros y el arte».
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